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martes, 25 de marzo de 2014

Arriba del ARCOIRIS

La vida se me ha vuelto un hábito, necesito algo nuevo, una escapada de la realidad, necesito de ti.

De tu tan hermosa sonrisa, de tu tan sencilla mirada y de tus ojos cafés, necesito estar contigo siempre y volar.

Quiero volar, planear, escalar, caer, nadar, flotar, vivir diferente, no quiero ser un aburrido, ahora ya no quiero ser el mismo.

Quiero ver las nubes y de vez en cuando regresar a las actividades de antes, quisiera volver a disfrutar mi vida.

Pero lo único que puedo hacer es ver el cielo y sólo pensar en lo que ya viví, y en lo que llegare a vivir, sólo me queda refugiarme en mis sueños.

Sólo queda decir que quiero disfrutar de esta vista de las nubes desde esta recámara en algún hotel de Francia, este cielo azul visto desde la cama de esta casa en Amsterdam

Quisiera decirte que linda vista es la que tengo desde esta ventana acá en Montevideo.

Y decirte las nubes, el cielo y la vista no es la misma desde este punto donde me encuentro, todo se ve distinto desde arriba del "ARCOIRIS"


domingo, 23 de marzo de 2014

Annabel Lee Allan Poe (1809-1849)

  ANNABEL  LEE


Fue hace ya muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
habitaba una doncella a quien tal vez conozcan
por el nombre de Annabel Lee;
y esta dama vivía sin otro deseo
que el de amarme, y de ser amada por mí.

Yo era un niño, y ella una niña
en aquel reino junto al mar;
Nos amamos con una pasión más grande que el amor,
Yo y mi Annabel Lee;
con tal ternura, que los alados serafines
lloraban rencor desde las alturas.

Y por esta razón, hace mucho, mucho tiempo,
en aquel reino junto al mar,
un viento sopló de una nube,
helando a mi hermosa Annabel Lee;
sombríos ancestros llegaron de pronto,
y la arrastraron muy lejos de mi,
hasta encerrarla en un oscuro sepulcro,
en aquel reino junto al mar.

Los ángeles, a medias felices en el Cielo,
nos envidiaron, a Ella a mí.
Sí, esa fue la razón (como los hombres saben,
en aquel reino junto al mar),
de que el viento soplase desde las nocturnas nubes,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte, más intenso
que el de todos nuestros ancestros,
más grande que el de todos los sabios.
Y ningún ángel en su bóveda celeste,
ningún demonio debajo del océano,
podrá jamás separar mi alma
de mi hermosa Annabel Lee.

Pues la luna nunca brilla sin traerme el sueño
de mi bella compañera.
Y las estrellas nunca se elevan sin evocar
sus radiantes ojos.
Aún hoy, cuando en la noche danza la marea,
me acuesto junto a mi querida, a mi amada;
a mi vida y mi adorada,
en su sepulcro junto a las olas,
en su tumba junto al rugiente mar.


Una cena en París.

Sí tan sólo me dieras miles de besos y pudiéramos mordernos los labios, saborearnos con tan sólo vernos, seríamos privilegiados de ser lo que somos (un par de locos) que sueñan estar algún día juntos y cenar en algún balcón viendo la hermosa Torre Eiffel.


Biografía de Edgar Allan Poe

Biografía del escritor Edgar Allan Poe.
Datos básicos del autor, breve biografía de su vida y listado completo de sus obras.





Nombre completo: Edgar Allan Poe
Lugar de nacimiento: Boston, Massachusetts, Estados Unidos
Fecha de nacimiento: 19 de enero de 1809
Murió: 7 de octubre de 1849
Géneros literarios: Novelas / Poesía / Cuentos

Biografía

Edgar Allan Poe era hijo de Elizabeth Arlold Poe y David Poe, actores ambulantes de teatro, quienes lo dejaron huérfano a los dos años. Fue educado por John Allan, un acaudalado hombre de negocios de Richmond, y de 1815 a 1820 vivió con éste y su esposa en el Reino Unido, donde comenzó su educación.

Los Allan acogieron al niño, pero nunca lo adoptaron formalmente aunque le dieron el nombre de "Edgar Allan Poe".

Después de regresar a los Estados Unidos, Edgar Allan Poe siguió estudiando en centros privados y asistió a la Universidad de Virginia, pero en 1827 su afición al juego y a la bebida le acarreó la expulsión. Abandonó poco después el puesto de empleado que le había asignado su padre adoptivo, y viajó a Boston, donde publicó anónimamente su primer libro, Tamerlán y otros poemas.

Se enroló luego en el ejército, en el que permaneció dos años. En 1829 apareció su segundo libro de poemas, Al Aaraf, y obtuvo, por influencia de su padre adoptivo, un cargo en la Academia Militar de West Point, de la que a los pocos meses fue expulsado por negligencia en el cumplimiento del deber.

La miseria y el hambre lo acompañaron, por motivos económicos pronto dirigió sus esfuerzos a la prosa, escribiendo relatos y crítica literaria para algunos periódicos de la época; llegó a adquirir cierta notoriedad por su estilo cáustico y elegante. Debido a su trabajo, vivió en varias ciudades: Baltimore, Filadelfia y Nueva York. En Baltimore, en 1835, contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm, que contaba a la sazón 13 años de edad. En enero de 1845, publicó un poema que le haría célebre: "El cuervo". Su mujer murió de tuberculosis dos años más tarde. Aún hundido en la desolación, el autor terminó, en 1849, el poema "Eureka". Con la muerte de Virginia, la vida de Poe se vino abajo.

Falleció el 7 de octubre de 1849. Sus últimas palabras fueron "que dios ayude a mi pobre alma".

Obras

Escribió alrededor de sesenta cuentos, además de una serie de poemas, aunque a este género no le dedicó el tiempo que él hubiera querido, debido a su precaria situación económica. Según Poe, la máxima expresión literaria era la poesía.

Listado de sus obras:
  • El gato negro
  • Eureka
  • La caída de la casa de Usher
  • Las campanas
  • El retrato Oval
  • La máscara de la muerte roja
  • Historias extraordinarias
  • El cuervo
  • Cuentos de lo grotesco y de lo arabesco
  • Los crímenes de la calle Morgue
  • Ulalume
  • Annabel Lee

El Cuervo Edgar Allan Poe

    EL  CUERVO 

Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
se oyó de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
me llenaba de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada má

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como vertiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!






Marcel Marceau The Maskmaker (FABRICANTE DE MASCARAS)


LE PETIT CAFÉ PARISIEN


   






Marcel Marceau


ENTREVISTA A MARCEL MARCEAU MAYO 2002

Marcel Marceau (Estrasburgo, 1923) es un mimo al que le gusta hablar. En la entrevista se muestra elocuente, apasionado, y no puede evitar recurrir a los gestos para ilustrar sus argumentos.

A sus 76 años todavía no ha encontrado el momento de tirar la toalla. Ha recorrido el mundo entero y ahora llega a Madrid con Lo Mejor de Marcel Marceau, un espectáculo en el que reúne números de gran éxito que ideó hace más de cincuenta años como Juventud, madurez, vejez y muerte o El fabricante de máscaras. Sin embargo, el artista niega que el espectáculo sea un resumen de lo mejor de su carrera: “Esta es la quinta vez que actúo en Madrid y en este recital, que se divide en dos partes, ofreceré los mejores mimodramas clásicos pero también cinco que nunca se han visto aquí (El pájaro, El soliloquio de las tres almas perdidas, Las manos, Adolescencia, madurez, vejez y muerte, La creación del mundo ...). En la segunda parte representaré las aventuras de mi personaje Bip, al cual se verá viajar por el mundo, navegar, ir a una agencia matrimonial... Y por supuesto también actuaré con El fabricante de máscaras, que es un clásico.

Números clásicos y recientes
-La primera parte la ha bautizado Pantomimas de estilo. ¿Por qué?
-Porque el público conocerá a través de ellas el arte del mimo. En El jardín público aparecen diez personajes distintos, en Las manos ofrezco una metáfora sobre el bien y el mal, y en El tribunal recreo todos los personajes de una corte judicial. En Juventud, madurez, vejez y muerte relato la vida de una persona. Esto son las pantomimas de estilo. Por su parte, las historias de Bip están reservadas a un solo personaje, salvo el último número, El fabricante de máscaras, en el que un personaje se pone distintas máscaras. Es decir, que es una muestra de números clásicos y de creaciones más recientes.

-¿Cómo nació su personaje?
- Lo creé en 1947 y lo llamé Bip en homenaje a la pantomima blanca de la época de Pierrot, que se representaba en el siglo XIX. Me inspiré en él para crear mi propio maquillaje y le bauticé así en honor del personaje de Grandes esperanzas, de Dickens.

- ¿Por qué cree que le han salido tantos imitadores?
-Eso no es así. Todo artista que deviene popular tiene imitadores. Pero mis imitadores son sobre todo gente que trabaja en las calles. La gente que estudia en mi escuela no me imitan. Son creadores de mimo, como Blanca del Barrio, que es una mimo que ha desarrollado sus propias creaciones. Mis alumnos no se transforman en pequeños Bips, sino que aprenden el oficio y la técnica de Decroux, de Marceau y hacen sus propias creaciones.

Durante la II Guerra Mundial Marceau entró en la escuela de teatro del director Charles Dullin y allí conoció a una persona que luego resultaría clave en su vida: Ètienne Decroux. Considerado el padre del mimo actual, Decroux investigó sobre las posibilidades expresivas del cuerpo humano, intentó codificar una gramática del mimo: “Entonces los estudiantes no estaban muy interesados en el mimo, preferían hacer teatro de texto. Sin embargo, él progresivamente nos enseñó el arte del mimo y seguí las clases que daba fuera de la escuela. Así descubrí que había una gramática del mimo tan rica como en la danza”.

-¿Fué Decroux quien creó esa gramática?
-Hizo un trabajo fundamental pero yo también creé una gramática del mimo que antes no existía. También las creaciones que yo he hecho son personales, como las convenciones de carácter, que Decroux no nos enseñó. Yo he establecido 42 convenciones de carácter. Es una gramática total. Mi especialidad es haber creado un mundo visible de lo invisible.

-Pero ¿se puede decir que fue Decroux la raíz principal de la que surgieron luego otras escuelas?
-Ahora hay varias ramas distintas que han surgido de la escuela de Decroux. Hay compañías que se han formado como el Teatro del Movimiento. Pero cuando yo empecé, mi compañía era única en el mundo. Cuando estuve en Rusia por primera vez no conocían otra cosa que mi arte. Cuando llegué a los Estados Unidos, nadie conocía a Decroux y declararon que Marceau era al teatro lo que Chaplin al cine. Dijeron que el mimo era la esencia del teatro. (Hace un juego de palabras con “essence”, que en francés significa tanto “esencia” como “gasolina”). Bueno, sí, el mimo es también el motor del teatro, tampoco está mal decirlo así (ríe...).

Un estilo singular
La influencia de Decroux y de Marceau -aunque al parecer el primero era de un estilo más austero- ha sido tan decisiva que durante años ha sido difícil para un mimo escapar al estilo francés. En nuestro país, uno de los actores que se inició precisamente en el mimo fue José Luis Gómez. En los años 70, el actor destacó en Alemania con un personaje, Herr Meck, que tenía un toque macabro más propio del origen ibérico de su creador. Marceau cree, sin embargo, que lo que él hace “es bien distinto del resto de mimos. Hay compañías que se han formado únicamente en el estilo de Decroux y van hacia una tendencia más abstracta. Ahora no tengo tiempo de ir a ver festivales para saber cómo está evolucionando realmente el mimo. Sé por ejemplo que en Polonia existía la compañía de Henryk Tomaszewsky.

-¿Por qué decidió crear una escuela de mimodrama?
-Decidí crearla para transmitir el arte del mimo. Cuando empecé, nuestro arte no estaba reconocido y gracias a esta escuela he podido enseñar y formar una compañía. La escuela la abrí en 1978 y fue inaugurada por Jacques Chirac. Pero para poder mantener a la compañía, que hoy está subvencionada por el Ministerio de Cultura francés, yo tenía que actuar como solista y todo lo que ganaba lo invertía en ella. Cuando trabajo con la compañía somos entre doce y quince personas. El abrigo de Gogol, El matador, Pierrot de Montmartreson títulos del repertorio que hago con ella. Ahora estoy preparando con el equipo un nuevo espectáculo que se llamará Los cuentos fantásticos.

Desaparecer del teatro
-¿No piensa nunca en dejarlo?
-Si fuera malo, lo dejaría, pero el público sigue viniendo. Mire usted, la diferencia entre el cine y el teatro es el público. Si desapareces del teatro, desaparece tu arte, es como la muerte. El teatro es muy frágil, existimos mientras estamos en escena, mientras que el cine queda para siempre. Actúo mientras mi cuerpo lo permita, aunque mi cuerpo no corresponde en realidad a mi edad. Siempre hago la comparación entre el flamenco y el arte del mimo: un bailarín de flamenco tiene una larga vida, porque su baile está muy arraigado al suelo, lo mismo que los mimos. Mientras que la mayoría de los bailarines a los 45 años ya no pueden elevarse. Ya sé que no se puede generalizar.

-Usted ha hecho bastante televisión, y también cine.
-Bah! bah!, la televisón es cero, no te permite preparar el personaje. Está bien para preservar tu trabajo, casi todos mis trabajos han sido filmados.

-En los últimos cuarenta años el teatro ha incorporado muchas técnicas de expresión corporal, de mimo, en su afán por hacerlo más visual . ¿Usted cree que esto es bueno para el mimo o prefiere que siga siendo un arte autónomo?
-Para el arte del mimo no es bueno porque el mimo es un arte total. Es como si pretendiéramos introducir en el flamenco cantantes de ópera o acróbatas. Estropearía la pureza de cada género y yo defiendo la pureza del arte. Quiero que el mimo sea una fuerza teatral importante. Alumnas mías como Blanca del Barrio han aprendido la técnica de Decroux, de Marceau, la danza clásica, la contemporánea, el esgrima, el teatro clásico. No está tan mal. Pocas son las escuelas que imparten tantas disciplinas.

-Por lo que me dice entonces su escuela sí ha incorporado otras técnicas teatrales.
-Absolutamente. Es bueno conocer la danza para aprender la diferencia con el mimo. El mimo es un arte de actitud y la danza es un arte de movimiento. El mimo es la formación de un actor silencioso: tiene que ser capaz de expresar lo que la palabra dice sin hablar. Nosotros traducimos los sentimientos con el cuerpo, sentimientos que revelan el pensamiento. Por ejemplo, cuando se habla de viaje uno se crea una imagen y en su cabeza hay como una película en la que discurren las imágenes de la palabra. Si yo hablara, mataría la potencia del arte del mimo. En el mimo, el silencio es la metáfora del arte. Chaplin estaba rodeado de un mundo invisible y yo también. Recuerdo que cuando actué en Estados Unidos, la prensa americana dijo: “Si el cine no hubiera existido, Chaplin hubiera sido el Marceau de la época”. Bueno, realmente es absurdo porque él vivió antes que yo.

El mimo y la tristeza
-Usted ha manifestado que la danza expresa más fácilmente la alegría mientras el mimo la tristeza.
-Es verdad que la danza expresa mejor la alegría, mientras que el mimo está más cercano al sentimiento del ser humano, a la exhalación del alma, al ensueño, al contacto entre la vida y la muerte. Es el contraste entre la fantasía y la realidad. El mimo no puede mostrar la realidad. Tengo una pantomima -Los siete pecados capitales- en la que no figura la mentira. ¿Por qué? porque todos mentimos. Hay mentiras piadosas, mentiras políticas... En el mimo podemos mostrar a alguien que es muy gentil y que es un asesino. Alguien muy educado y que es un hipócrita. Pero es muy difícil representar la mentira porque está directamente confrontada con las acciones reales, con la vida, con el hombre y sus problemas.

-Usted no sólo goza de popularidad en su país, sino que es muy admirado en Estados Unidos. ¿Por qué gusta tanto a los americanos?
-En Estados Unidos soy muy popular y actores y artistas como Michael Jackson vienen a verme actuar. Pero también lo soy en Japón. Allí he aprendido cosas importantes, como por ejemplo, detener el cuerpo en escena. Hay una estilización del gesto japonés que me resulta muy interesante. Cuando las marionetas se convirtieron en un arte popular influenciaron el kabuki. Inspirándome en ello, he recopilado figuras de manos, como por ejemplo, el juego del abanico. Los japoneses también mueven el abanico, pero de otra forma. 




jueves, 20 de marzo de 2014

A GALA (Salvador Dalí)


A GALA 

Fuentes de vida 
De noches sin mañanas 
Yo puedo llegar al surtidor 
Donde he visto súbitamente 
La imagen tan amada 
Que llevaba grabada 
En el fondo de mis entrañas. 
Yo sé donde está 
El pan de vida, 
Tan blanco es 
Que cerrando los ojos 
Lo continuo a ver por transparencia 
Pan de vida 
Yo sé donde está el horno 
En las llamas del cual 
He visto prefigurada 
La imagen tan amada 
De Gala tan amada 
Horno que las totémicas guirnaldas 
Le sirven de adorno. 
Yo sé donde está 
En el fondo de la tierra 
El bloque de mármol 
Donde está contenida 
La imagen de Gala tan amada. 
Cuatro elementos obsesionan mi Gala 
Aire, agua, fuego y tierra 
Que corresponden a mi Gala 
Que conocí antes de nacer. 
¡Aire, aire! Es el que respiro 
de noche y de día 
veo sin cesar la imagen de mi gala tan amada 
el recuerdo de mi Gala tan amada 
donde respiro sin cesar 
de noche y de día 
¡el aire, el aire! 
De mi Gala tan amada. 
En el fondo sin mañanas 
El agua se vierte sin fin 
En el surtidor (del jardín) 
Donde he visto detalladamente 
El rostro de mi Gala 
Tan poco amada.


miércoles, 19 de marzo de 2014

IBIZA "España" ... (Como quisiera) Manuel Rodríguez

Como quisiera encontrarme en alguna calle de España y ver a aquellos viejos que les gustaba bailar flamenco cuando eran jóvenes.

Como quisiera que esa vida me hubiera tocado a mi, ver a los jóvenes de ahora y no arrepentirme de ser un viejo, con una vida disfrutada (donde el sufrimiento sería sólo por pensar en la muerte) pero por amor ya ¡Nunca!

Quisiera tener una acompañante y besarla y bailarla, decirle lo mucho que la amo, mientras la mejor canción y la más romántica se escucha y ella dando una vuelta, matarla con un beso

Como quisiera estar en un circo viendo a los payasos, tomarte de la mano, comiendo unos bocadillos, mientras reímos por las tonterías que hacen los circenses para entretener a la gente

Y finalmente como quisiera pasar el resto de mi vida, con una compañera como tu, con ese carisma y esa ternura que no cabe en tu cuerpo, con esa forma de mover el trasero al caminar y esos pechos que se ven exquisitos en ese bikini, con esa cabellera que se mueve con el ritmo de las olas de Ibiza, España

martes, 18 de marzo de 2014

domingo, 9 de marzo de 2014

Viejos tiempos modernos (Manuel Rodríguez)

Los jóvenes de ahora son un poco más alterados y más locos, había tiempos en los que lo jóvenes usaban chaquetas de cuero y se peinaban con vaselina y las mujeres más reservadas, se vestían con faldas hasta las rodillas y calcetas blancas, nunca dejando nada a la imaginación.

Ahora han cambiado las épocas, sí miras bien a los muchachos y muchachas contemporáneos notarás un gran cambio, niños libres y padres libertadores, pero si tan sólo su libertad valiera la pena y sí ellos se dieran cuanta que están echando a la basura sí vida pero ¡No! los niños de doce o trece años ya tienen sus adulteraciones se sienten enamorados y ahora usan ropa más despejada, las niñas son para nada reservadas y dejan tanto que desear en su forma de ser.

Como han cambiado los tiempos, recuerdo viendo viejos vídeos en los que los pantalones y la fiebre de sábado por la noche dominaba todas las redes comunicativas, todos querían bailar como John Travolta, pero ahora todos quieren ser como sus artistas de época y quieren fumar hierba sin saber lo malo que es ¡Vamos! ¿Esto es moda? ¿Desde cuándo fumar hierba es "Cool"?

Nunca antes me habría enterado que la hierba es "moda" recuerdo que antes era por los efectos psicodélicos que te otorgaba fumarla pero ahora hasta los verdaderos "marihuanos" se sienten tan avergonzados por los hechos de los muchachos de "onda"

¿Dónde están aquellos viejos tiempos en los que la música de moda era la de YMCA? ¿Desde cuándo el mundo se llenó de Pop barato? ¿Cuándo QUEEN fue opacado por bandas pseudo-rockeras?

Las cosas cambian y los tiempos también, pero porque tuvo que haber tantos cambios tan mal interpretados ¿es que el futuro nos dio esto? ¿De verdad pensaron que iba a haber autos voladores? Nunca nos dijeron que el futuro iba a ser tan rápido, nunca nos advirtieron que los autos iban a rodar más que antes ¿y los autos voladores? ¿Dónde están los altos edificios con tanta tecnología? Es verdad que sí hay algo de cierto en los edificios pero no en la gente, aún es el tiempo en el que no encuentro gente de vanguardia.

Aún es el tiempo en el que me falla la razón y no encuentro a los jóvenes con el valor de hacer esos autos y patinetas con turbinas para volar y esto es porque están dándole a la "hierba" sólo porque es moda y sí no es así están escuchando ó celebrando el cumpleaños de sus artistas de moda y de plastico, a los vendidos que no nos dejan un buen ejemplo, y pasan de ser "cholos" a ser pseudo-raperos ó peor aún pasan a ser el ejemplo de la sociedad juvenil.

Mi tonta consciencia vaga; a veces me llego a preguntar ¿dónde están esos chicos con valores? ¿Acaso esos peinados con vaselina llegaron a ser los abuelos de estos chicos de ahora? Porque sí es así que basto recurso de moralidad les dejaron.

Y esos tiempos en los que pensar en los años 2000 era muy basto tanto muy seco, era muy difícil pensar en tantos años y no decirte voy a morir el día que se acabe el mundo, pero ahora ya no lo piensas porque viendo todo esto -te vas a morir antes que el mundo- y quisiera saber donde esta ese valor de los jóvenes. ¿Dónde esta la seguridad y la profesionalidad con la que ejercían sus ocupaciones?

Porque ahora ya es muy raro encontrar a un joven que no te agarré por la espalda y te ponga una navaja y te amenace, ya es muy cotidiano pero ¿por qué es así?

Quisiera saber todo esto y no puedo responderme y saben ¿por qué? Esta historia esta basada en la tragicomedia que vive en el cerebro de un joven de diez y siete años

El cual no esta a la moda, pero con estas modas de ahora ¿quien quisiera? Tan sólo los "chavos" que son orgullosos de ir al cine con sus amigos, pero que en su corta vida han leído un libro (ni en la escuela) ¡Vaya que orgullo! Será tan basta su educación que cuando tengan treinta años van a vivir en la calle tan sólo vistiendo su playera de Jack Daniel's y su pantalón color rojo pegado enseñando sus piernas desnutridas y su cuerpo acabo por tan sólo seguir la moda de fumar "la buena hierba"

¡Ay que tiempos!

Bienvenidos al mundo de la literatura